The Gnome

Saturday, March 31, 2007

Donde queda la miseria

Una noche, recostado sobre mi cama cerré los ojos. Volé, volé hacia un soleado rincón de este pequeño planeta, donde los pétalos daban color a aquella bella mañana. Allí corría sonriendo atravesando el dulce viento que acariciaba mis mejillas; una vez cansado me recosté sobre una cama de pétalos formada por las tantas flores que me acompañaban. Mire el cielo, el cual le hablaba. Cómodo, mis parpados pesaron, mis sentidos se fueron perdiendo y dormido quede.

Abrí los ojos y estaba postrado sobre mi cama, abrí la mano y tenia un pétalo, su color ilumino la habitación. Luego, entendí que pasaría un largo tiempo en el cual pudiera recoger pétalos suficientes para amar aquella cama de floral, y así escuchar lo que el cielo le decía a mi corazón…

Un pétalo para un sobre, no es muy poco, es lo suficiente para dar el impulsogracias

Thursday, March 08, 2007

Pequeño guiador

Ruiseñor que vuela y sueña, en el cielo azul. Desde el día en que vio la luz, sobre un gran árbol, en el cual aun brillaba la libertad, creció para dejar su pequeño nido, y así conocer, a los que sueñan con volar, sueñan con arrancar, sueñan con la felicidad.

El pequeño ruiseñor voló, voló por donde se esconde el sol, para ver partir la luz, la esperanza de vivir, el camino a seguir, ya un pequeño destello tambalea pero aun así una sonrisa ilumino el oscuro firmamento que asechaba la vida del pequeño. Amaneció y esté despertó, para seguir conociendo, seguir viviendo a su vez sufriendo, sufriendo por soñar, en algo a que amar, sobrevoló las verdes tierras que pocas quedan, vio una mujer, descendió y parado sobre una roca que acariciaba el sucio y gastado vestido que ella usaba, ella volteo y lo observó unos segundos -¿Qué haces acá pajarillo?- Dijo ella, el pequeño impotente la miro y se acerco lentamente, la mujer dijo con melancolía –Acompáñame, estoy perdida, me han hecho perder, y al parecer no me quieren de vuelta-, el desesperado por no poder decirle nada, silbó hermosamente y voló bajo y lento, desconcertada lo siguió, el voló mas rápido, siguiendo al pequeño la muchacha atravesó el verde bosque, en un parpadeo un estruendo sonó, la mujer se perdió y nuestro ruiseñor cayó, el pueblo lo mató. En aquel momento una vela se apago, un suspiro se escuchó, y el que mira desde arriba pronunció, -Que día dejaran llegue el ruiseñor que les devuelva la tan ansiada libertad-